jueves, 18 de diciembre de 2008

Freundamisiend


Bonito "palabro" verdad. Si esa palabra es difícil de entender... hay algunas palabras en nuestro mismo idioma de las cuales no entendemos el contenido o, simplemente, las simplificamos. Es lo que ocurre con la palabra "amigo" (y "amiga", claro; perdonenme las señoras miembras). Hoy en día, cualquiera es nuestro amigo. Amigo puede ser la persona con la que salimos, o con la que charlamos, o con la que compartimos una afición más o menos cercana. ¡Qué bien se pasa con estos amigos! ¿verdad? No tenemos que darle cuenta de nada; nunca te preguntan cómo estás por si acaso respondes; cuando necesitamos ayuda, no hace falta que estén, por no molestarlos... Y he aquí el dilema. ¿Qué significa la palabra "amigo"? Quizás para algunos sea el mismo maremagnum de la palabra del título; seguramente no conozcamos en profundidad su significado; quizás nunca hemos entendido lo que significa confiar en alguien... Para mí, el ser amigo o amiga está por encima de salir, de charlar o de compartir aficiones. El ser amigo es hablar, pero estar en silencio; es reír, pero también llorar, es compartir, pero también no estar de acuerdo. Ciertamente estar con un amigo conlleva poder ser tú mismo, sin miedo a ser juzgado... opinar sin miedo a ser señalado... amar sin miedo a no ser amado. Con vosotros, amig@s, quiero compartir los momentos de tormenta y de bonanza; los momentos de alegría y de tristeza; los momentos de abandono y compañía... Sé que esa amistad es un reflejo del amor de Dios para mi vida. Lo sé, porque lo he experimentado. Con vosotros, amig@s, quiero arrimar el hombro y que vuestro hombro me sea arrimado. Con vosotros, amig@s, quiero sincerarme, y deciros la verdad sin miedo ni tapujos, y que vosotros me la expreséis a mí. No me regaléis los oídos. ¿Para qué? Como dice un gran cantautor, "no hace falta decir nombres y apellidos". Vosotr@s sabéis quienes sois, y os quiero.
A mis amig@s

jueves, 23 de octubre de 2008

Tan sólo unas palabras

Pues nada, aquí estoy de nuevo. Desde que empezó septiembre, mis "niñ@s" me tienen muy ocupailla... aunque... ¿qué sería de mí sin ellos? Pues viviría más tranquila... pero con la inquietud de que no estoy cumpliendo mi propósito en la vida; así que, mejor cansada y satisfecha...que relajada y frustrada... Y esto me sirve para recordar quien es el que nos da nuevas fuerzas cada día, y nos ayuda a llevar el día a día hacia delante... Gracias.
Bueno, pues ya iré escribiendo cositas ok? No os impacientéis... todo llega...
Besos y saludos a todos. Levanta los brazos tan alto como puedas... y di: Despegueeeeee !!!! (frase legendaria de los Little Einsteins)
María LP

sábado, 5 de julio de 2008

Amnesia


Buenoooo, ya hace casi tres meses que no escribía por aquí. No voy a decir lo típico: que tenía la mente en blanco, que no he tenido tiempo... aunque lo segundo está más cercano a la realidad que lo primero. Lo cierto es que no me he sentado en serio. Se me han ocurrido un montón de cosas para escribir pero no las he cristalizado aquí; es una pena; pero así es la vida.

La realidad de las relaciones sociales es que siempre recordamos las malas y olvidamos las buenas. Es una especie de tipex mental corrosivo que nos puede suceder en un momento u otro de nuestra vida. Nos olvidamos de las personas que dejan buenas huellas pero siempre nos acordamos de las que en alguna ocasión nos han dado algún que otro puntapié, sea queriendo o sin mala intención. Incluso las personas que nos han influenciado para bien, nos han fallado. ¡Qué triste que veamos siempre lo negativo y no seamos capaces de tener un atisbo de compasión! ¡Qué triste que nos olvidemos de nuestra naturaleza humana y nos creamos super héroes venidos de otra galaxia donde todos son perfectos! ¡Qué triste que veamos siempre la paja en el ojo ajeno y nunca la viga en el nuestro propio!

Tengo en mi mente la cantidad de personas que de alguna manera u otra han influenciado en mi vida, y quiero recordar lo bueno que han sembrado en mi corazón: la rosa y no la espina. Siempre van conmigo en los caminos de mi vida. Algunas, todavía me acompañan... otras, caminan a mi lado aunque no las vea asiduamente. Las llevo en el recuerdo... cargo con ellas en mi interior y agradezco a muchas que en momentos especiales de mi vida hayan estado ahí... algunas siguen estando de cerca... otras... de lejos... pero siempre conmigo. Y la verdad es que no las quiero soltar... aunque algunas me hayan soltado a mí... yo no las quiero soltar.

viernes, 18 de abril de 2008

Ponle alegría a tu caminar...


Si te acostumbras a ver siempre
el lado positivo de las cosas:

En las dificultades,
te superarás con más facilidad.

En los desaciertos,
te sobrepondrás con voluntad.

En las dudas, sabrás discernir
con mayor seguridad.

En los problemas,
la solución te resultará más fácil.

En los momentos de soledad,
el pesimismo no te doblegará.

En la enfermedad,
sabrás luchar con fe.

Ante el desprecio,
tu ánimo no decaerá.

En las horas difíciles,
una luz interior te guiará.

Y, por sobre todas las cosas,
un bello mañana empieza ya hoy a ser realidad.

De generación en generación


Creo que no hacen falta más palabras (perdón por la calidad)

(fuente: revista Muy Interesante)

miércoles, 2 de abril de 2008

Aventuras lusitanas (o casi)




Sí, señores. Lusitania. Allí estuvimos este fin de semana anterior. Ese es el nombre de Portugal (o parte de su territorio) durante el imperio romano. Nuestras historias siempre han corrido paralelas.

Ya es la cuarta vez que visito el país. La primera fue con mis padres y con unos amigos de la familia. La segunda con los jóvenes de la iglesia de Cádiz en tiempos pasados (siempre recordaré la gran escalada en chanclas dirigiéndonos hacia el Castillo da Pena en Sintra). La tercera la compartí con Josemari y Bernabé este anterior verano. Esta última, no tiene parangón, como las otras.


Fue poco tiempo... pero... ¡qué bien aprovechado! El viernes por la noche íbamos a conocer a ese grupo que llevamos tanto tiempo escuchando... al menos... yo... hace como unos diez años. Se trata de Delirius. Ese "rubito" con carita de no haber roto un plato; ese bajista que parece que se le va a descolgar la cabeza con cada nota; ese guitarrista cuyas manos tocan el cielo; ese teclista que parece que no se le escucha; ese batería, del cual pudimos disfrutar una de sus últimas tocatas... Una gozada.

No hace mucho que escuchamos a ese grupo de alabanza de la Iglesia de Hillsong en Australia, con esa rubia de nombre impronunciable (Darlene Zschech). Un brazo de esa denominación está en Londres; de allí eran los que nos deleitaron el sábado por la noche con su música y su forma de alabar al Padre.


Sólo decir que fue una experiencia inolvidable: la música te envolvía, los focos te deslumbraban, el ambiente espiritual fue excelente.

martes, 18 de marzo de 2008

Cambiar el mundo


Buenoooo, aquí estoy de nuevo. Estaba intentando preparar unas clases pero la mente no me daba para más; será que estoy con el chip de las vacaciones y se me van las ganas... pero tarde o temprano me tendré que poner manos a la obra.
En fin, que sé que algun@s estabais esperando otro articulo en este mi rinconcito... pues... ahí va... (como alguno vuelva a decir que este blog se parece al diario de Bridget Jones le cancelo los comentarios, jajaja)

En estos días me había fijado especialmente en el nick que unos amigos míos (muy especiales) habían puesto.; mmm, esperad que le vuelva a echar un vistazo;...mmmm: "Antes de iniciar la labor de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu propia casa". Creo que se trata de un proverbio chino. A mí que me gustan los detalles, lo sencillo de lo cotidiano, las conversaciones íntimas nocturnas, el cálido abrazo de alguien cercano...me encanta esa frase. Para mí las grandes cosas están ahí. Sin ellas, la vida sería muy pobre. No me sirve de nada tener un gran trabajo o un gran servicio en mi comunidad, si eso no está. La vida empieza ahí.